Jacob llega al oriente y, como su madre antes que él, todo empieza junto a un pozo. Allí ve a Rajel, y la Torá nos regala una de las frases más bellas sobre el amor: los siete años de trabajo «fueron a sus ojos como unos pocos días, por el amor que le tenía».
Bereshit 29:1-14
Junto al pozo
Jacob llega al pozo, ve a Rajel llegar con el rebaño, y él solo mueve la piedra que tapaba la boca del pozo — la que necesitaba a todos los pastores juntos. Compararemos esta escena con el encuentro de Rivká y el siervo de Abraham: los pozos como lugar de encuentro y de kindness.
El pozo en Bereshit es símbolo de vida y de encuentro providencial: allí se encuentran Rivká, Rajel y más tarde Tsipora con Moshé. El agua compartida revela el carácter.
Bereshit 29:15-20
Siete años como unos días
Lavan le pregunta a Jacob cuál será su salario, y Jacob responde: «Trabajaré siete años por Rajel». Reflexionaremos sobre el amor que da fuerzas y sentido al esfuerzo: cuando uno sabe para qué trabaja, el tiempo cambia de medida.
Recursos para el docente
Comparación de textos: los tres pozos
Tabla comparativa: Rivká (Bereshit 24), Rajel (Bereshit 29) y Tsipora (Shemot 2). ¿Qué se repite? ¿Qué cambia? ¿Qué nos dice cada escena del protagonista?